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sábado, 28 de junio de 2025

LOS BARROTES DE PAPEL

Los barrotes que nos mantienen prisioneros no son imaginarios ni un delirio de nuestras cabezas: están en los derechos que no podemos tocar y en las leyes que nos inmovilizan.

 


Vivimos inmersos en una estructura jurídica que opera como una prisión invisible. Sus barrotes no son metáforas: existen. Son normas, registros, ficciones legales y mecanismos de coerción que delimitan lo que podemos hacer, decidir o incluso desear. No son ilusiones que se disuelven “subiendo la frecuencia” ni ignorándolos con frases místicas. Pero tampoco son indestructibles.

Cuanto más los nombramos, estudiamos, comprendemos y desenmascaramos, más capacidad ganamos para evitarlos, rodearlos, burlar sus trampas o, al menos, dejar de considerarlos legítimos. El primer paso no es negarlos, sino verlos con claridad. Y el segundo, aprender a moverse entre ellos con inteligencia estratégica.

En lo que sigue, abordaremos diez de estos barrotes: no desde el victimismo, sino desde la lucidez. Veremos cómo operan, qué efectos tienen y —sobre todo— cómo enfrentarlos sin caer en la trampa de la obediencia ni en la fantasía de las fórmulas mágicas.

1. La FICCIÓN JURÍDICA de la “persona”

Qué es:
Cuando naces, no se registra a un ser humano: se registra una persona jurídica. Esa "persona" no eres tú, sino una representación legal (nombre completo, sexo, filiación, fecha, nacionalidad...).

Función del barrote:
El sistema no trata con seres vivos, sino con entidades registradas. Cualquier derecho, contrato o deber se te impone a través de esa máscara jurídica. Tú eres el garante físico de esa ficción.

Ejemplo:
No puedes actuar sin un documento. El sistema te obliga a hablar y actuar en nombre de esa persona registrada. Sin documentos tus hijos no pueden ir a la escuela, ni puedes viajar al extranjero ni puedes abrir una empresa etc

2. El REGISTRO como trampa de entrada

Qué es:
Todo acto vital se registra: nacimiento, matrimonio, domicilio, propiedad, empleo, muerte. Pero esos registros no son tuyos, pertenecen al Estado.

Función del barrote:
El registro es una forma de dominio encubierto. Si no estás registrado, no existes legalmente, ni eres "dueño" de tu casa. Si lo estás, estás sujeto al ordenamiento que te incluye.

Ejemplo:
Tu vivienda está “a tu nombre”, pero lo que se reconoce es tu condición de “titular registral”, no de dueño absoluto. Si el Estado quiere, expropia, ejecuta, anula.

3. El CONTRATO SOCIAL no consentido

Qué es:
Se presupone que tú aceptas vivir bajo las leyes del Estado por el solo hecho de nacer o vivir en su territorio.

Función del barrote:
No hay consentimiento explícito, pero se aplica como si lo hubieras firmado. El contrato es forzado y unilateral.

Ejemplo:
Pagas impuestos, obedeces leyes, cumples obligaciones... pero nunca firmaste nada. Y si intentas objetarlo, te reprimen, te excluyen o te tildan de loco.

4. Los DERECHOS INDISPONIBLES

Qué son:
Son derechos que, aunque se te reconocen, no puedes ejercer a tu voluntad, porque están supeditados al “interés general”, “orden público” o “protección del menor”.

Función del barrote:
El Estado decide por ti en temas como: patria potestad, salud, educación, integridad del cuerpo, custodia de hijos, vacunación, asistencia médica, eutanasia. Como si fueras un incapaz que no sabe ni lo que quiere ni lo que le conviene.

Ejemplo:
No puedes sacar a tu hijo del país si hay un proceso judicial. No puedes negarte a recibir determinadas vacunas en ciertos regímenes. No puedes decidir morir asistido aunque lo desees.

5. El MONOPOLIO DE LA FUERZA Y DE LA INTERPRETACIÓN

Qué es:
El Estado tiene el monopolio legal de la violencia (policía, jueces, sanciones) y de la interpretación del derecho (tribunales, jurisprudencia). Lo mismo que pasaba con los patricios y el vulgo en Roma, (muy interesante si quieres ampliar)

Función del barrote:
Aunque conozcas la ley mejor que tu abogado, no sirve de nada: el juez tiene la última palabra, incluso si viola el sentido común o la lógica del propio código.

Ejemplo:
Una madre con pruebas de abuso pierde la custodia por “obstaculizar el vínculo”. Aunque el fallo sea ilegítimo e ilegal, nadie lo revoca si no conviene al sistema.

6. El LENGUAJE JURÍDICO como código cifrado

Qué es:
El derecho positivo se expresa en un idioma opaco, lleno de tecnicismos y palabras-trampa que ocultan su verdadero efecto.

Función del barrote:
Si no hablas ese idioma, no puedes defenderte. Dependes de un abogado que juega en la misma cancha que el juez y que muchas veces está más comprometido con el procedimiento que contigo.

Ejemplo:
“Custodia compartida”, “interés superior del menor”, “suspensión del régimen de visitas”, “ejecución forzosa”... Son eufemismos para procesos que muchas veces implican violencia institucional.

7. La TRAMPA DE LOS PLAZOS Y LA CARGA PROBATORIA

Qué es:
El sistema impone plazos rígidos, plazos de prescripción, requisitos procesales y una lógica perversa de quién tiene que probar qué.

Función del barrote:
Puedes tener razón, pero si no actúas en el plazo exacto, si no presentas el documento correcto, o si no puedes probar lo que pasó, pierdes.

Ejemplo:
Un abusador queda libre porque la víctima denunció fuera de plazo. O porque la prueba fue “no concluyente”. No importa si el juez sabe que es culpable. El sistema no lo reconoce.

8. El DERECHO COMO INSTRUMENTO DE INGENIERÍA SOCIAL

Qué es:
Las leyes no se hacen para proteger a la persona, sino para modelar conductas: fomentar ciertos tipos de familia, castigar otras, promover ciertos valores y penalizar otros.

Función del barrote:
Te crees libre, pero tu conducta es condicionada por amenazas legales o beneficios legales.

Ejemplo:
Si formas familia según el modelo del Estado (matrimonio registrado, con roles definidos), tienes subsidios. Si crías sola puedes perder la custodia.

9. El PACTO TRIBUTARIO INVISIBLE

Qué es:
El Estado se financia con tu esfuerzo, pero no lo reconoces como contrato. Se presenta como deber moral o legal incuestionable.

Función del barrote:
Trabajas medio año para pagar impuestos. Luego debes justificar en qué gastas lo tuyo. Pero el Estado nunca justifica lo que hace con lo que te quita.

Ejemplo:
Impuestos indirectos, IVA, cotizaciones obligatorias, tasas judiciales. Pagas hasta por litigar.

10. El MITO DEL ESTADO DE DERECHO

Qué es:
La creencia de que todos somos iguales ante la ley y que la justicia es objetiva, neutral y predecible.

Función del barrote:
Sirve para disfrazar la desigualdad estructural, los fueros, los privilegios de clase, los pactos de poder, la impunidad institucional.

Ejemplo:
Tú vas a la cárcel por una deuda o un error. Un político o un empresario con abogado y lobby sale absuelto “por falta de dolo” o “prescripción.

 

Ahora vamos a desmontar los barrotes uno por uno. Pero no con palabrería estilo “cree y se te dará”, sino con estrategia práctica, lúcida y sin autoengaños. El objetivo no es evadir el sistema con fórmulas mágicas, sino entender su arquitectura y detectar las grietas por donde puedes moverte con autonomía

 CÓMO SE ENFRENTA CADA BARROTE 

1. La ficción jurídica de la “persona”

Barrote: El sistema no reconoce a la persona viva, sólo a la entidad registrada.

Cómo se enfrenta:

  • Asume que no puedes salir del juego, pero puedes aprender las reglas. No luches contra la ficción: úsala con conciencia.

  • Domina el lenguaje jurídico básico: necesitas saber cuándo estás actuando “a nombre de”, cuándo estás siendo tratado como garante, cuándo estás siendo embargada no a ti, sino a la entidad.

  • No firmes nada sin entenderlo. Cada firma es un acto sagrado en este mundo. Firma como representante consciente, no como víctima.

Estrategia realista:
No huyas del DNI ni del pasaporte. Aprende a interpretar los efectos jurídicos de cada documento y a limitar su uso a lo necesario.

2. El registro como trampa de entrada

Barrote: Si no estás registrado, no existes legalmente. Pero si lo estás, estás atrapada.

Cómo se enfrenta:

  • No registres nada innecesario. Cada inscripción crea una huella jurídica.

  • Explora figuras como fideicomisos, donaciones entre vivos, titularidad fiduciaria para mantener los bienes separados de tu identidad registral.

  • Usa herramientas legales a tu favor, no desde el miedo sino desde el conocimiento: actúa desde la capa superior del sistema, no desde la más expuesta.

Estrategia realista:
Crear un fideicomiso no para evadir impuestos, sino para limitar tu exposición patrimonial. Lo puedes constituir entre vivos, incluso sin bienes, como escudo anticipado.

3. El contrato social no consentido

Barrote: Estás obligada a obedecer leyes que nunca aceptaste.

Cómo se enfrenta:

  • No puedes salir del contrato por la fuerza, pero puedes acotar tu exposición. Reduce tu dependencia del Estado: educación autónoma, salud alternativa, economía paralela.

  • Aprende los mecanismos de objeción administrativa y reserva de derechos. Existen recursos jurídicos reales para impugnar actos ilegítimos (aunque pocos lo sepan usar).

  • Usa tu estatus de extranjero, viuda, soltero, incapacitado, jubilada, o lo que sea, como ventaja legal en lugar de debilidad.

Estrategia realista:
No vas a romper el contrato social, pero puedes vivir en sus márgenes, sin dejar huella cada vez que respiras.

4. Los derechos indisponibles

Barrote: Aunque tengas razón, el Estado puede decirte que no tienes derecho a decidir.

Cómo se enfrenta:

  • Estudia bien qué derechos son indisponibles y por qué. La clave está en la interpretación judicial, no en la ley escrita.

  • No entres en batallas sin estrategia: construye antes tu marco protector (testamento, poderes preventivos, guarda de hecho, respaldo médico, red de aliados).

  • En casos de familia: anticipa las jugadas del sistema, documenta desde el inicio, graba lo grabable, actúa preventivamente, no cuando ya estás en juicio.

Estrategia realista:
No luches “por el derecho” sino por tus libertades. Organízate desde el vacío del sistema. Documenta mejor que ellos. Acusa antes de ser acusada. 

5. Monopolio de la fuerza y de la interpretación

Barrote: El juez decide lo que quiera. El abogado obedece la lógica del sistema.

Cómo se enfrenta:

  • Deja de esperar justicia. Prepara el terreno como si fuera guerra.

  • No dependas del abogado para pensar. Prepárate tú, léete los códigos, los precedentes, los tratados, las reglas procesales. Que el abogado sea un ejecutor, no tu tutor.

  • Graba las audiencias, si puedes. Documenta cada contacto.

  • Si te toca elegir juez o tribunal: elige. Investiga. Recusa. Denuncia. Muestra los dientes jurídicamente.

Estrategia realista:
El juez no es neutral. Es un "sacerdote" del sistema. Actúa como si fuera tu enemigo, incluso si sonríe. No te dejes engatusar.

6. Lenguaje jurídico como código cifrado

Barrote: Si no hablas su idioma, no puedes defenderte.

Cómo se enfrenta:

  • Haz un glosario propio. Palabra por palabra, artículo por artículo para entender qué es lo que realmente quieren decir.

  • Desmonta sus eufemismos en tus escritos. Usa su lenguaje contra ellos: “Cuando dicen ‘interés superior del menor’, en realidad están diciendo ‘ajuste institucional a criterios estandarizados’”.

  • Traduce lo que escriben. Pide que lo traduzcan si no sabes hacerlo. Obliga a dejar claro lo que ocultan.

Estrategia realista:
Habla como ellos. Pero piensa como tú.

 

7. Trampa de los plazos y la carga probatoria

Barrote: Puedes tener razón y aun así perder, porque no lo dijiste a tiempo o no probaste lo que sabías.

Cómo se enfrenta:

  • Anticípate al litigio. No esperes a que empiece un juicio. Actúa como si el conflicto fuera seguro.

  • Guarda cada documento como si fuera oro. Pantallazos, correos, fechas, versiones anteriores. Todo sirve.

  • Aprende las reglas de prueba. ¿Qué se acepta como prueba? ¿Quién tiene la carga? ¿Hay inversión de carga en temas específicos? Esto cambia todo.

  • Domina el calendario. Si vas a juicio, los plazos son tu arma o tu condena. Usa recordatorios, alertas, cronogramas.

Estrategia realista:
Haz de cada día un acto procesal. El juicio empieza mucho antes de que te lo notifiquen.

8.  El derecho como ingeniería social

Barrote: Las leyes no están hechas para protegerte, sino para modelarte y someterte.

Cómo se enfrenta:

  • Detecta los valores ocultos en cada norma. ¿Qué modelo de madre, padre, hijo, estudiante, turista, ciudadano o pareja está premiando la ley?

  • No respondas desde el molde que ellos crearon. Si sabes que castigan a la madre defensora de sus crías, no les hagas el juego. No permitas que te vean  como a la madre loca. No les cuesta nada mandarte al psiquiatra y de hecho lo hacen todos los días con miles de madres. Entra como investigadora, como gestora de riesgos, como protectora estratégica.

  • Reconfigura tu imagen pública. No eres la víctima. Eres la testigo experta de una falla sistémica.

Estrategia realista:
En el teatro judicial, escoge tú el papel que representas. No dejes que te lo asignen.

9.  El pacto tributario invisible

Barrote: Trabajas medio año para financiar el aparato que te oprime.

Cómo se enfrenta:

  • Reduce la trazabilidad de tus ingresos. Trabaja por fuera cuando puedas, no defraudando impuestos, pues eso es un delito. Intercambia servicios, usa efectivo, criptomonedas, trueque. Todo legal siempre.

  • Constituye estructuras paralelas legales. Fideicomisos, cooperativas, asociaciones sin fines de lucro. No para defraudar, sino para no seguir sosteniendo lo que te asfixia.

  • Aprovecha tus exenciones. Si tienes familia numerosa o eres viuda, extranjera, minusválido, jubilado etc. Usa todo eso para minimizar tus obligaciones fiscales. La ley te protege

Estrategia realista:
No se trata de evadir. Se trata de no alimentar al sistema más de lo estrictamente necesario.

10. El mito del Estado de Derecho

Barrote: La ley dice que todos somos iguales. La práctica dice otra cosa.

Cómo se enfrenta:

  • Deja de creer en la justicia como ideal. Cree en ella como estrategia.

  • Denuncia públicamente. Usa los canales formales cuando convenga, pero usa también blogs, vídeos, redes, entrevistas. El poder odia la luz.

  • Internacionaliza el conflicto. Si la justicia local es un círculo cerrado, escala: comités de derechos humanos, prensa extranjera, observatorios, informes paralelos.

  • Documenta la parcialidad. Si te enfrentas a un fallo injusto, no lo aceptes en silencio. Responde con informes propios, apelaciones aunque sepas que no prosperan, cartas abiertas.

Estrategia realista:
Usa el discurso del Estado de Derecho contra el propio sistema que lo viola.

 

En resumen, no estás atrapado por lo que ves. Estás atrapado por lo que no ves y por lo que el sistema logra que dejes de mirar creyendo que "no sirve de nada".

Nombrar los barrotes no es recrearse en la cárcel. Es comenzar a ver las grietas por donde se cuela la fuga, la trampa, la salida.

Y no, no es fácil, no es rápido, y no es mágico.
Pero tampoco es imposible. Lo que es imposible es salir sin entender. Espero que te sirva esta exposición que has leído.

 

Te dejo tres links o otros tres articulos sobre estos mismos temas

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DERECHOS INDISPONIBLES: EL CANDADO DE TU LIBERTAD  

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